martes, 10 de enero de 2012
Ah! Hola querido ser. Aqui te dejo una impresionante capturación fotal (una foto) en la que salimos un cerdo y yo. Aunque parezca que soy un pringado haciendo tonterias delante de un animal más inteligente que la Duquesa de Alba, en realidad me encontraba en plena conversación filosófica con Bulbasur-Ahk ruin it akipolukisaca-lah-axila (asi se llama el cerdo).
Estabamos hablando sobre Nietzsche y su paranoia del superhombre. Resulta que este cerdo es inmortal y era un amigo del filósofo, de hecho, me dijo que él (Bulbasur-Ahk ruin it akipolukisaca-lah-axila) era el barbero personal de Nietszche. La cuestión es que el filósofo se enamoró de "Bulbasur-Ahk ruin it akipolukisaca-lah-axila" nada más olerlo, y fue ese amor el que le inspiró la idea de un superhombre. Pero en realidad Nietszche padecía claustrofobia a las losetas de cerámica y se equivocó al escribir en su computadora "superhombre", ya que él quería poner "supercerdo", en mente de su amor verdadero. La cuestión es que el notario le dijo que era imposible editar los pergaminos que había escrito, ya que le editorial le timó. El porcino me comentó que ese fue la causa del desarrollo de su locura, además de que no le gustaba la foto que salía en la portada de su libro (sin querer envió a la editorial una foto de Tuenti en la que salía sin camiseta en el cuarto de baño con el báter abierto y un tropezón de caca próximo al cuenco ese de agua que hay en todos los báteres).
Fue entonces cuando empezó a fumar hierbas exóticas y a tener alucinaciones. Más tarde acabaría llorando al ver como era azotado un pony de la feria de su pueblo en la calle por un hombre travesti homosexual más repelente que un antimosquitos. Al ver aquello se escandalizó y sintió el deber de compartir el sufrimiento del animal, con lo que se lanzó al suelo y se metió en la boca grandes puñados de caliente y humeante estiércol de ponyfero. La policía que pasaba por allí, lo vio todo, y le dió una gran paliza, invitándole despues a una piluleta de fresa.
Nietszche viendose lleno de sangre y mierda, pensó que no tenia sentido ir a casa de su tata Antonia a por unos bizcochos de manzana, asi que se cortó un cataplín. Según, me dijo "Bulbasur-Ahk ruin it akipolukisaca-lah-axila", fue en ese momento cuando llegó Stalin y se lo llevó a un psiquiátrico. Allí murió con sus amigos los gnomos parlantes de los gorros de colores.
Sin más, esta fue la conversación que mantuvimos, desde aquel mometo, mi gran amigo y yo. Gracias por perder su tiempo leyendo esta bazofia.
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