jueves, 12 de enero de 2012

Ataque supremo de ovejas asesinas.

Montando en La Posadilla en un caballo de Joaquín C. del 674 a.C. para que no se le valla la olla al caballito y me mate (mejor uno tranquilo, que este sosegado... mejor aún, que esté a punto de morir), Mordor nos lanzó un ataque desesperado de ovejas locas hemafroditas para evitar que entráramos en sus tierras para ver la tumba de Hitler (está en Mordor, si) La cuestión es que se encuentra con nosotros Harry Potter y nos lanza un hechizo "güingardium le-vió-el-zar" que, a ojos de las ovejas, nos veían como calcetines heavis sudados. Finalmente las ovejas lanudas y subnormales pasan de largo, porque abrieron un burdel de cabras en cinco encinas más a la derecha. Tras atravesar la verja del poder oscuro, Yoda mató a mi montura, pero Hannah Montana acabó con facilidad con el duendecillo verde de mierda con la espada de Gryffindor, dándole una gran penetración en el ojo izquierdo.

Una gran aventura para dos grandes aventureros.

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